Evolución cultural

Después de habernos enfocado hacia la evolución biológica en general, está llegando ahora el momento de mirar en mayor detalle a nuestra propia especie, Homo sapiens, y considerar no sólo la evolución biológica, sino también la cultural. Se dice que nuestra especie ya no está evolucionando tanto de manera biológica, sino más bien de manera cultural. Esto no es del todo correcto (de la evolución biológica de los humanos actuales hablaremos en un siguiente post), pero la evolución cultural es obviamente algo fundamental para nuestra especie. Tan fundamental que se pudiera afirmar que nos caracteriza, y hasta que repercute sobre nuestra evolución biológica. De todo esto, la evolución cultural y su relación con nuestra evolución biológica, hablaremos en este post. Sigue leyendo

El preludio de la vida (6): Semillas universales

Nosotros, así como todos los seres vivientes, estamos compuestos de una cantidad inmensa de moléculas, de un tipo que llamamos orgánicas. ¿Hay moléculas orgánicas sólo en nuestros cuerpos y en los de los demás organismos terrestres? No: los hay por doquier, incluso en el espacio. ¿Qué nos cuenta esto acerca de la posibilidad de encontrar vida en otros lugares del universo? Pues, vamos a ver… Sigue leyendo

El ritmo de la evolución

Cambia, todo cambia… y todo cambio está enmarcado, de una manera u otra, dentro de las leyes de la evolución. En el caso de la evolución biológica vemos como las especies aparecen, cambian, se transforman en otras especies, y desaparecen. Lo mismo ocurre en el ámbito humano, que no puede separarse de la evolución biológica. Pero, ¿cómo exactamente es este ritmo de la naturaleza, de la evolución? En este blog, dedicado al cambio, estamos hablando ampliamente de la evolución. En posts anteriores (25 enero y 28 febrero de 2015) hemos hablado de los procesos que rigen la aparición de nuevas especies, y acerca de qué hace que ciertas especies evolucionan con más facilidad que otras (9 septiembre 2016). Veamos ahora cuál es el ritmo de la aparición de especies nuevas, y de su posterior desaparición. Sigue leyendo

La energía del cambio

Volviendo a las leyes de la ciencia y su uso como metáfora para el cambio en el acontecer humano (ver mis posts de 19 diciembre 2015 y 30 enero 2016), consideraremos en este post la química. Esta es la ciencia del cambio por excelencia: las reacciones entre moléculas, que son su objeto de estudio, representan la transformación de una forma de agrupar átomos a otra – un cambio que puede ser muy sutil o más bien explosivo, así como los cambios en el mundo humano. Sigue leyendo

El preludio de la vida (5): Exoatmósferas y la búsqueda de vida extraterrestre

Hasta hace pocos años la detección de exoplanetas (los planetas orbitando otras estrellas que nuestro sol) era imposible. Ahora, desde 1995, no sólo somos capaces de detectar exoplanetas (de hecho, ya conocemos más de tres mil), sino que estamos desarrollando las técnicas para estudiar estos planetas en más detalle. En este post veremos cómo somos capaces de decir algo sobre las atmósferas de los exoplanetas, y cómo estamos encaminados hacia el santo grial de la astrobiología: la detección de vida extraterrestre. Sigue leyendo

El preludio de la vida (4): Habitabilidad con condiciones

En el último post vimos cómo una pequeña porción (algo más de 1%) de los exoplanetas conocidos hasta la fecha, son potencialmente habitables: son planetas rocosos, principalmente súper-tierras, ubicadas dentro de la zona de habitabilidad, en la superficie de las cuales puede existir agua en forma líquida. Pero, ¿es suficiente estar dentro de la zona de habitabilidad para que un planeta rocoso sea habitable? No, no lo es. Existen otros factores que hay que tomar en cuenta antes de declarar habitabilidad[1]. Sigue leyendo

El preludio de la vida (3): Exoplanetas habitables

En el último post vimos cómo el universo está repleto de planetas: la mayoría de las estrellas tienen uno o más planetas (el nombre correcto es exoplanetas, o sea planetas de una estrella que no sea nuestro sol) orbitando alrededor de ellas. Nos fascinan estos exoplanetas por la posibilidad de que se haya desarrollado alguna forma de vida en ellos. Puesto que nos interesa principalmente el único tipo de vida que conocemos – organismos compuestos de moléculas a base de carbono, utilizando el agua como principal solvente –, estamos buscando planetas que se parezcan a nuestra tierra, en términos de composición, tamaño, atmósfera, y disponibilidad de agua líquida. ¿Cómo llevar a cabo esta búsqueda? Sigue leyendo